martes 3 de noviembre de 2009

Pero, ¿a alguien le gustan las peladillas?


Hace mucho que no hablo del corto.

Pero es que hay un pequeño problema, es difícil hablar de los festivales de los pueblos de España sin ser un poco mala y sin ofender, (todo esto suponiendo que alguien de la organización de alguno de estos festivales llegara algún día hasta aquí). Es difícil y, además, es aburrido. Así que planteémoslo de una forma divertida y blanca, para todos los públicos, como si esto fuera “el hormiguero”.

Habrá quien diga que los festivales de cortos, se dividen en categorías según su veteranía, el importe que den en premios, su prestigio, etc. Pues bien, para mí los festivales se dividen en dos tipos: los que te pagan el viaje y los que no. Los primeros molan, los segundos no.

Por supuesto, lo digo desde mi punto de vista de quien está dispuesto a irse a donde sea (preferiblemente lugares con playa o casco histórico interesante) con tal de hacer turismo. Sé que desde el punto de vista de la gente de organización pagar los traslados e incluso la estancia de los participantes es, simplemente, imposible. Conozco a varias personas que colaboran en festivales y esto, que así dicho suena muy bohemio y de persona-con-inquietudes-que-utiliza-su tiempo-libre-de-forma-útil, en realidad consiste en verse 900 cortos, en buscar a alguien que diseñe la página web gratis y luego perseguirle para que la entregue a tiempo. El personal de organización de un festival es como el meritorio de producción de cualquier serie, película y hasta de un corto cutre: el que se comen los marrones, el que corta las calles.

Entiendo la falta de presupuesto y asumo que no me van a pagar el viaje pero, si hay tan poco presupuesto, ¿por qué malgastarlo en las empresas de serigrafía? Porque todos los festivales, todos, insisto, y hasta pongo mayúsculas, TODOS se empeñan en llenarte la casa de objetos absurdos. Por alguna ley no escrita que habría que cambiar ahora mismo, insisto, ahí van las mayúsculas: AHORA MISMO, no puedes irte a tu casa sólo con un cheque al portador. No. Vale que si ganas un premio te den un galardón, diseñado por un artista local, y que además siempre pesa más de lo que parece:

Si en vez de "oro por euros" existiera el "metales por euros", yo me forraba.



Pero es que, además, sólo por ir, te dan una cantidad ingente de cosas sobre las que se pueda estampar el logo del festival: bolsas, bolígrafos, gorras y camisetas serigrafiadas, mecheros... Hacen igual que Rafa, mi profesor de claqué, obsesionado con regalarnos cosas sin utilidad alguna ni patrón estético de ninguna clase.

Que lo sepa el mundo, las intenciones no bastan. Un regalo no está bien por el hecho de ser gratis. Está bien si está bien y si no está bien, está mal. ¿Una obviedad? Podría parecerlo, pero no es así. Por eso, en mi lista particular de los detalles con los que los festivales han ido llenando mi casa tengo ciertas preferencias:
- Botella de vino de la tierra (de Medina del Campo), BIEN, es más, MUY BIEN
- Bolígrafo, por supuesto con el logo del festival, que además es calendario, MAL
- CD recopilatorio de música de grupos locales (de Medina del Campo), BIEN (no lo he oído, ni le he quitado el celofán, pero me parece buena idea)
- Mechero con logo de festival, PASE, no fumo, pero siempre está bien tener algún mechero por casa.
- Gorras, bolsas de tela, o camisetas también con el logo del festival. MAL. Como diría mi amiga R. nadie mayor de 5 años debería llevar gorra. Y yo añado a esto que nadie nunca debería llevar ninguna prenda de propaganda, ni siquiera para hacer footing porque, ¿acaso hay algo más decadente que un señor en pantalón corto, todo sudado, con una camiseta de Marlboro y una gorra de su caja de ahorros?

Estos objetos son como la bolsita con peladillas que regalaban en la bodas, bautizos y comuniones. Ese detalle con el que te ibas a casa sin tener nunca intención de guardarlo como recuerdo ni mucho menos de comértelo porque, ¿hay alguien a quien le gusten las peladillas?

Por cierto, seguimos la andadura de festivales. Esta semana nos proyectan en dos, a saber:

-Madridimagen, el día 3 de noviembre a las 11.30 en el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense.

- Mostra de curtmetratges de Vilafranca (Barcelona) el 7 de noviembre a las 22.00 en el teatro Municipal Cal Bolet.

Y vosotros, ¿qué detalle guardáis escondido en un cajón para que nadie lo vea?

miércoles 21 de octubre de 2009

El extraño caso de la novia camaleón

Podría ser el título de la próxima película de Tim Burton o de Terry Gilliam, pero no lo es (que yo sepa).

La novia camaleón es una mujer que se transforma, no según el ambiente que le rodee, si no según el novio que tenga.

Conozco el caso de la ex cuñada de un amigo mío que primero fue novia de un cantautor. No daré iniciales ni pistas, diré sólo que era un cantautor de manual, de esos que les gustaría haber nacido en la transición, podría haber sido éste, o éste, o éste, o éste otro. Durante esa época esta chica, laexcuñadadeunamigomío, era muy de izquierdas, no se perdía una fiesta del PCE y vestía jerseys de lana y palestinos (esto fue hace años, cuando los palestinos sólo eran en blanco y negro y no patrimonio de los bailarines de Fama).

Pero luego laexcuñadadeunamigomío cambió de novio y empezó a salir con un violoncelista surfero y fiestero. En esa época conoció Ibiza, Formentera y Tarifa y vivió la vida loca hasta que lo dejaron y encontró a su siguiente novio, ahora marido, un chico del Opus, con quien se casó y ahora tienen varios hijos (como 4 o 5).

Hay otro ejemplo famoso, el caso de Penélope Cruz. Pe, oficialmente, ha salido con: Nacho Cano, Gigi Sarasola, Tom Cruise, Matthew McConaghey y Javier Bardem. ¿Qué tienen en común todos ellos excepto Pe? ¿y excepto ser seres humanos del sexo masculino? Nada en absoluto. Es más, los juntas a todos en una habitación y no sé qué sería más probable, que no se dirigieran la palabra o que se liaran a guantazos.

A Pe le podemos perdonar que estuviera con Nacho Cano. Era joven, inexperta y estaba por pulir. A las fotos me remito:

Pero lo de Gigi Sarasola es imperdonable e inexplicable. Alguien que es jinete, se llama Gigi y se apellida Sarasola no puede ser más grana padano.

¿Dónde me has dicho que estaba la proa?

En esa época Pe ya ha hecho un par de cursos de automaquillaje y recoge los Goya con modelazos, pero quien le va a enseñar de verdad cómo ser glamourosa y le va a dar los contactos de los mejores personal shoppers, estilistas, peluqueros y toda esa troupe que acompaña a una estrella para que de verdad sea una estrella y no simplemente un actor que trabaja mucho, es Tom Cruise:


Con modelo rojo pasión con wonderbra incluido para que se note que Pe es muy latina y por tanto puede hacer cualquier papel de mexicana/chilena/argentina o racial en general.

De Tom y la iglesia de la Cienciología pasó a otro actor con fama de ligón de playa, apellido impronunciable y abdominales de infarto:
Y, por último, llega Javier Bardem, al que es más fácil imaginar buscando bronca en un bar a las 4 de la mañana que en una alfombra roja; manifestándose por los niños de Palestina que meditando; en un concierto de Manu Chao que en “hoy no me puedo levantar”.

Expertos en lectura de labios afirman que Javier Bardem decía "la última era garrafón, fijo"

¿Tiene alguna explicación este caos? ¿Es más recomendable la variedad anárquica de la novia camaleón que enamorarse siempre del mismo patrón como hace casi toda la población? (ops, un pareado) ¿conocéis a más novias/os camaleones?

martes 13 de octubre de 2009

La ciudad que Gallardón necesita (Nápoles I)

Las madres, el sentido común e incluso los libros de autoayuda recomiendan que no se sea demasiado ambicioso. Lo mejor es marcarse metas cercanas, en un plazo de tiempo razonable para así ir progresando, sentir que tu vida tiene sentido y que va hacia algún lugar.

Seguro que mamá Gallardón (Gallardona, la vamos a llamar desde ahora, como si fuera rusa) le aconsejó eso a su hijo. Pero Gallardón lo interpretó a su manera y convirtió en su objetivo vital que Madrid, la ciudad de la que es alcalde, tuviera Juegos Olímpicos. Podría haberse marcado otros objetivos: ser ministro, ser candidato a la presidencia de su partido… pero pensó que éste era más realista.

Y todos sabemos lo que pasó:

No estoy llorando, se me ha metido algo en el ojo.

Y lo que volvió a pasar:


Ana, porfa, necesito un abrazo.

Gallardona lo veía venir, pero calló ante su hijo, que ahora está deprimido, frustrado, sin motivación, sin rumbo y en el lodo, que dirían Los Panchos. Necesita nuevos retos. Un cambio se aires. Otra ciudad. Y Nápoles es su reto. Porque defender Madrid 2020 ya es cabezonería y ganas de sufrir. Mejor que vaya a Nápoles, una ciudad que le necesita.

Si sólo conocéis Roma podéis pensar que Nápoles es una versión en pequeño; con menos iglesias, menos museos, menos turistas y menos piedras. Cierto. De todo hay menos, excepto iglesias, que creo que hay tantas por habitante como bares en España, y tráfico. Si sois de los que pasasteis más de media hora esperando en un paso de cebra en Roma porque nunca nadie paraba y os daba miedo cruzar. Si os parece que en Madrid la gente pita demasiado. Si os encanta ese rollo europeo de ir a todas partes en bici… entonces en Nápoles lo vais a pasar mal. Porque hay semáforos y pasos de cebra y señales, pero no son para ser obedecidos, son más bien un consejo un “aquí, si te parece bien, podrías parar, pero como tú veas, ¿eh?”. Las pirulas son habituales, nadie se sorprende ni se escandaliza, ni pita. Se puede pitar por muchos otros motivos: para saludar, para avisar que entras a toda velocidad en una curva estrecha, sin arcén y por donde van los turistas de Sorrento camino a la playa, o porque te da la gana que por algo eres napolitano y haces lo que te sale cuando te sale.

Ordenar el tráfico de Nápoles sería el primer reto de Gallar.

Pero no el único, ni mucho menos. Ignoro si es por mala organización, porque dicen que es la mafia quien controla la recogida de basuras o porque los napolitanos, simplemente, no quieren echar la basura en el contenedor. El caso es que está todo como si vivieran en una permanente huelga de basureros.

Tres elementos básicos del centro histórico de Nápoles. A saber: iglesia barroca, casa a punto de caerse de vieja y basuras.

Además, Nápoles es una ciudad sin nada moderno. Hay sólo un par de rascacielos, anodinos y lejos del centro histórico. Gallar podría construir montones de cosas nuevas de esas que le gustan: aparcamientos subterráneos de varios pisos, intercambiadores, plazas con mucho cemento, rascacielos de arquitectos de renombre…

Y lo mejor de todo, podría financiarlo fácilmente. Nápoles es muy barato: la comida, las entradas a los museos e incluso el transporte (si quieres pagarlo, porque colarse es facilísimo) está tirado de precio. Gallar sólo tendría que equiparar el precio del transporte con el de Madrid, multar a los napolitanos cada vez que tiraran una basura al suelo o se saltaran un semáforo y recaudaría lo suficiente para transformar a Nápoles de una ciudad bonita con encanto, personalidad y mucha basura en una ciudad bonita, con menos encanto, ninguna personalidad y limpia como los chorros del oro.

Aquí dejo mi propuesta, pero lo mismo Gallar prefiere estudiar esta otra.

Por cierto, “Mañana” se proyecta esta semana en dos festivales: Espartinas de Cine y el festival de cine de humor de Navalcarnero. El día 15 en el auditorio del centro comercial de Espartinas (Sevilla) y el día 16 en el teatro municipal de Navalcarnero (Madrid).

jueves 1 de octubre de 2009

Britney te necesita

Pensaba escribir un post sobre mi viaje a Nápoles. De verdad que sí. Pero me he encontrado con esta noticia y ha sido superior a mí.

Amigos, amigas: Britney Spears busca desesperadamente un novio. Ante esto se puede decir "sí, bueno, y yo, ¿y qué?". Pero aquí no importa tanto el qué como el cómo. Se dice que organiza falsos castings de bailarines para encontrarlo. Hay bailarines a los que cualquiera con ojos querría hacer un casting, entendiendo por casting como un eufemismo para decir otra cosa.

Con ustedes Daniel "Cloud" Campos, bailarín de Madonna en su anterior gira.

En los Estates no debe existir traducción para el refrán "caer dos veces en la misma piedra". Britney estuvo casada con uno de sus bailarines, Kevin Federline, y en su matrimonio pasaron más cosas que en los 2.137 episodios que tuvo "Santa Bárbara". Ahora, además, ni tan siquiera es el tipo buenorro que encandiló a Britney.

Pero es que Britney está un poco turulata, y la desesperación es mala consejera para buscar pareja. Por eso se suele decir lo de “cuando menos lo esperas, surge”, porque si lo esperas con ansiedad sólo consigues eso, ansiedad.

Ayudemos a Britney, que lo ha pasado muy mal últimamente y necesita una mano amiga. Busquemos otros métodos mejores, más serios, para que encuentre pareja:

1. Llamar la atención. Lo que en el mundo animal equivaldría a mostrar la cola del pavo real, el baile de la grulla canadiense o la hinchazón de los genitales de las hembras de los mandriles. Vamos, algo que diga a las claras que estás en celo. No es difícil, en el mundo humano eso equivale a ser como Megan Fox, a saber: ir pintada, apretada y soltar frases picantes y aleatorias del tipo de “soy bisexual”, “los hombres me tienen miedo, no sé porqué” o “en el fondo yo también soy insegura”.

2. Apuntarse a algo a lo que vayan muchos hombres musculados, tipo oposiciones para bomberos o policías, clases de escalada, boxeo o artes marciales. Entre los pros: serás la única chica en la clase, no tendrás competencia. Contras: es probable que te lesiones antes de conseguir siquiera contacto visual.

3. Trasladarse a vivir a Australia. Como todo el mundo sabe en cuanto bajas del avión te encuentras con un montón de koalas y un montón de hombres impresionantes. Uno. Y otro. Y otro más. Y venga otro Y vale este la palmó pero era tan mono. Y este de joven, y éste de delgado. Madremíaquélocura.

Y vosotros, ¿qué aconsejaríais a la desesperada Britney para que encuentre maromo? ¿Falta algún método serio en la lista? ¿Me he dejado algún australiano cañón?

Esta noche se proyecta “Mañana” en los multicines La Dehesa de Alcalá de Henares. Por una iniciativa de nuestra distribuidora, Lolita Peliculitas, “Mañana” y otros cinco cortometrajes se exhibirán en también los multicines La Dehesa de Murcia, Cáceres, Ciudad Real y León. De los otros cortos sólo he visto “el último golpe”, y es divertidísimo.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Música de reírse

Hace poco mi amiga F. que es una devoradora compulsiva de series y, por tanto, una experta en el tema, me recomendó "Flight of the conchords". F sabe que a mí el humor absurdo me gusta y como esta serie es:
A. Neozelandesa
B. Musical
y
C. Muy chorra
tenía muchos puntos para que me gustara. No me he llegado a enganchar, lo admito, porque estoy mal acostumbrada y si una serie no acaba con alguien en una situación de vida o muerte en un entorno hostil, yo no me engancho.

Pero si vosotros sois gente más relajada y buscais en una serie echaros unas risas y no que os suba la tensión, echad un ojo a "Flight of the conchords":


Hagamos un ejercicio de imaginación. Supongamos que en España se pudieran hacer series para menos público, sin tener que agradar a niños, abuelos, gays, médicos, policías y cualquier otro gremio con colegio propio que pueda usarlo para elevar una queja. Supongamos, además, que fuera rentable hacer series de menos de 40 minutos. Supongamos, aún encima, que un productor se diera un golpe en la cabeza, empieza a actuar de forma rara y quisiera apostar por una serie musical y marciana como "Flight of the conchords".

Supuesto todo esto... ¿a quién se podría elegir para hacer una serie similar aquí?

Desde luego, será por grupos humorísticos: Puturrú de Fuá, The Refrescos, Los inhumanos, No me pises que llevo chanclas, Los toreros muertos, La Trinca… Pero todos ellos han desaparecido o se han reconvertido en ejecutivos de televisión, y sus grandes hitos “no te olvides la toalla cuando vayas a la playa”, “Japón, mira que está lejos Japón” “y salieron en cuadrilla y tomaron la Bastilla”, “podéis tener corralas, organillos y chulapas pero al llegar agosto vaya, vaya, aquí no hay playa” o “me duele la cara de ser tan guapo” han pasado a la historia, como lágrimas en la lluvia.

Y en el fondo se agradece, porque tenían un fondo de música machacona a base de casiotone y poco más que taladraba la cabeza más incluso que cualquier canción de Camela.

También había otros, que quizá habían aprendido a tocar en el Conservatorio o que se lo tomaban más en serio, que sonaban bien. “Siniestro Total” o la Orquesta Mondragón cuentan con amplia discografía rockero-humorística para surtir esta hipotética serie. Y clavan el humor absurdo, "te he comprado un anillo, un pastel y un yo-yo" le cantaba el lobo a Caperucita en una canción. "Sólo estar durmiendo es mejor que estar dormido" es una pieza de sabiduría que merece estar en el refranero español.

Pero el tiempo pasa y tanto los Siniestro Total como Gurruchada y el resto de su grupo están un poco viejunos.

Mi opción es una pareja humorística y rara, que lo mismo los juntaban y no tenían absolutamente nada que decirse pero que, si se entendieran, sería grande, grandísimo.
Berto:


Y Fabio Macnamara:


En caso de que Macnamara esté en una clínica de desintoxicación… no pasa nada, lo tengo todo previsto y tengo preparada una sustituta: la terremoto de Alcorcón.


Y vosotros, ¿qué cantantes del panorama actual elegiríais para una versión de "Flight of the conchords"?

Por cierto, "Mañana" se sigue proyectando por ahí. El día 19 en Pilas (Sevilla) dentro del festival Pilas en Corto y la semana siguiente, el miércoles día 23, en Cortogenia (Madrid). En este último la entrada es totalmente gratuita y hay voto del público así que, ¡id todos!

lunes 7 de septiembre de 2009

Extranjeros sin saberlo

Hace poco me contaron que un niño pequeño había llamado a su perra Gamba, en honor a su película preferida: "La gamba y el vagabundo".

Los niños antes de los 5 años, cuando todavía son adorables (después de los 5 años entran en un largo proceso cuesta abajo y tocan fondo en la adolescencia para luego, otra vez muy poco a poco, recuperarse), son como extrajeros en un país exótico cuyo lenguaje y costumbres no acaban de entender. A otro niño que conozco estuvieron insistiéndole, antes de ir a comer a una casa ajena, que debía ser educado. El niño fue educado, se comió todo lo que le pusieron en el plato. Luego le preguntaron: ¿te ha gustado? Y el niño asintió. ¿Seguro? El niño que sí, que le había gustado, aunque estaba "un poquito asqueroso".

Sin embargo, los hay que consiguen entender el mundo antes y más rápido que muchos adultos:



"Te quiero, pero no siempre me gustas", le dice este mico de dos años a su madre. ¿Hay alguna definición del amor más concisa que esa? Yo creo que no.

Como yo comparto la opinión de Amparo Larrañaga, a quien le preguntaron sobre la futura paternidad de Carlos Larrañaga y contestó "a mi me gusta todo lo que venga en formato bebé", regodeemosnos con los mejores niños que hay. Porque sólo cuando se es muy pequeño es adorable que te falten dientes. Y ya es el colmo de la ricura si tienes pecas, llevas gafas, estás gordito, tienes orejas de soplillo o te peinan con trenzas.

Aquí va mi ranking de niños adorables, conocidos por todos porque salen en la tele (que no quiero ofender a ningún padre haciendo un ranking de primitos o hijos de amigos):

5. Ex aecquo para dos niños excéntricos, de esos que estan bien para ejercer de tita enrollada con ellos, pero en el día a día son mortales, como Maria Lark, que interpreta a Bridget en "Médium":



o Erik Per Sullivan, Dewey en "Malcolm"


4. Con lo mono que es este niño se le puede perdonar que haga pelis de miedo o, peor aún, de la guerra civil. Roger Princep, Simón en "El orfanato":

3. Pablito Calvo fue un niño prodigio hace un porrón de años, se hizo famoso sobre todo gracias a "Marcelino Pan y vino", que no es un libro infantil tipo "el pirata garrapata", sino una historia pseudoreligiosa, pseudoinfantil, pseudofacha muy de la época. Pero Pablito también hizo "Mi tío Jacinto" una especie de mezcla entre peli de Disney y peli neorrealista, la mar de bonita. Aquí el comienzo, para que veáis que no miento:



2. Drew Barrymore tocó techo a los 3 años, tocó fondo a los 9 y ahora se empeña en ir de sexy cuando es una falsa guapa. Nunca será tan mona como en "E.T.":



1. Y aquí, el niño que todas querríamos criar/adoptar/secuestrar. Además se llama Jonathan Lipnicki, hasta su nombre es adorable:



Qué pena que haya crecido.

Y vosotros, ¿por qué niño os decidiríais a ser padres? ¿o al menos titos enrollados?

martes 25 de agosto de 2009

Quiero aprender a montar pollos

También quiero aprender a hacer sushi, hablar ruso o italiano y hacer el "split"*. Pero lo que más mejoraría mi calidad de vida es aprender a montar un buen pollo a tiempo.

La semana pasada estaba yo tan contenta, maletita de ruedas en mano, camino de Atocha. Iba a pasar unos días en Valencia en casa de unos colegas, iba a ir a la playa, iba a tomar el sol e iba a volver morena. La vida era maravillosa.

Pero ya se encargó Renfe, confabulada con el Ayuntamiento de Madrid, de joderme la tarde. Para ello ejecutaron contra mí un complot superperverso en dos pasos:

1. Renfe decidió que la linea Madrid-Valencia ya no iba a salir de la zona "Grandes lineas" de Atocha, situada en la primera planta, si no por las vías del cercanías, en la otra punta de la estación.
2. El Ayuntamiento levantó las aceras del semáforo justo frente a Atocha.

Así que cuando, a las 16.40 estoy intentando llegar a la estación tardo un poco más de lo habitual por culpa de las obras. No mucho, sólo un par de minutos.

Llego a Atocha y, como sé que mi tren sale de la zona de cercanías, miro a ver si puedo imprimir mi billete en las máquinas que hay en la planta baja. Lo intento, pero las máquinas son únicamente para billetes reservados por teléfono, los comprados por internet sólo se pueden imprimir en las máquinas al lado de la zona de "Grandes líneas". Subo. No tardo mucho, quizá un minuto más.

Introduzco mi número de reserva pero la máquina sólo imprime el billete de vuelta. Vuelvo a intentarlo. Nada. Como sé que he comprado los dos billetes me voy corriendo a la zona de cercanías, tardo un par de minutos. Allí pregunto a la azafata que vigila la entrada, pensando que me dejaría entrar directamente, pero ella me dice que vaya a atención al cliente.

En atención al cliente, espero mi turno. No tengo que esperar mucho, quizá un minuto, me atienden y me dan mi billete y también un consejo: "¡corre!". Corro, entro en la zona de cercanías, busco la vía por donde sale mi tren, no lo veo, pregunto a un azafato y él me dice que el tren Madrid-Valencia acaba de salir, no hace mucho, quizá un minuto. "¿Qué minuto?" tendría que haberle preguntado yo de haber reaccionado a tiempo, ¿el que he perdido por las obras?, ¿el de buscar una máquina en la planta baja? ¿el de ir corriendo de una punta a otra de la estación?. Pero me callo.

Tengo que contestar cuando el chico apunta: "lo has perdido". Eso me indigna, empiezo a explicarle que no es culpa mía, si no de la máquina que no imprimía el billete de vuelta, pero veo por su expresión que mi historia le interesa tanto como los hábitos alimenticios del percebe, así que vuelvo a atención al cliente.

Me atiende la misma chica de antes que, mientras escribe cosas en mi billete, deja caer que ella ya se olía que iba a perder el tren. Me devuelve el billete y me indica que lo cambie por el del próximo tren, que sale dentro de dos horas, en otro mostrador. Voy al otro mostrador, espero el par de minutos de rigor y me atiende un señor barbudo con pendientes en las orejas que parecía una mezcla entre:

El enano de "El señor de los anillos"
y:

Uno de los actores de "This is spinal tap"

mira mi billete y comenta que he perdido el tren por poco. Vuelvo a explicar que yo no he perdido nada, que ha sido culpa de la máquina que no imprimió el billete de vuelte, mientras él teclea el ordenador, piensa en sus cosas y sólo dice estas palabras: "son nueve euros con diez". Vale, no soy tan ingenua como para creer que me iban a dar algo en compensación (aunque una cajita roja de Nestlé hubiera sido un detalle), pero que yo tenga que pagar un extra... Pero me callo. Es más, pago, cojo mi billete y hasta le doy las gracias al barbudo.

En lugar de montar un pollo, me compro un cuaderno, busco una cafetería con aire acondicionado, me pido un cortado con hielo y escribo este post.

Y vosotros, ¿cuándo fue la última vez que os quedasteis con las ganas de montar una buena gresca?

*Por si no sabéis qué es el "split", Samantha, la "princesa gimnasta", os lo explica: